La revolución de la ingeniería social
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La revolución de la ingeniería social

Un nuevo informe del Centro de Investigación en Inteligencia Artificial y Robótica del Instituto Interregional de Investigación de Justicia y Delincuencia de las Naciones Unidas ha revelado un panorama alarmante sobre el abuso de la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático en los foros clandestinos. Entre las tendencias identificadas se encuentra la suplantación de identidad en las redes sociales, fenómeno que ha plagado el panorama digital.

En esta nueva era de la ingeniería social, hemos sido testigos de la aparición de modalidades preocupantes como los deepfakes y el vishing. Estas técnicas son versiones modernas de las estafas del impostor, en las que los delincuentes se hacen pasar por personas cercanas a sus víctimas para engañarlas y obtener dinero.

Las estadísticas no mienten: en Estados Unidos, las estafas de este tipo ocuparon el segundo lugar en denuncias de fraude en 2022, con pérdidas que ascendieron a 2.600 millones de dólares.

La IA juega un papel fundamental en este esquema delictivo. Los ciberdelincuentes han aprovechado los avances tecnológicos para crear ataques más realistas y efectivos, aumentando así sus probabilidades de éxito y minimizando las posibilidades de ser detectados. La utilización de algoritmos de aprendizaje profundo ha permitido la creación de los deepfakes, contenido multimedia que aparenta ser auténtico pero que en realidad es falso. Estos videos manipulan expresiones faciales y pueden alterar el discurso de una persona de manera convincente.

Por otro lado, el vishing, también conocido como phishing de voz, representa una variante intrigante del phishing clásico. En lugar de enviar correos electrónicos fraudulentos, los estafadores utilizan software de generación de voz basada en IA para imitar la voz de sus víctimas y engañarlas por teléfono. Esta técnica ha demostrado ser efectiva, ya que los delincuentes pueden acceder fácilmente a muestras de audio en las redes sociales y recrear la voz de la persona que deseen suplantar.

Estos avances tecnológicos han dado lugar a casos alarmantes que han encendido las alarmas a nivel mundial. El FBI ha mostrado preocupación ante el aumento de videos deepfakes que utilizan imágenes y videos obtenidos de las redes sociales para crear contenido falso. En China, por ejemplo, se ha registrado un caso en el que un hombre fue estafado mediante una videollamada en la que el perpetrador utilizó tecnología de intercambio de rostros impulsada por IA para hacerse pasar por un amigo y solicitarle una transferencia de dinero.

La era de la ingeniería social está en pleno auge, y es vital estar informados y concienciados sobre estas nuevas modalidades delictivas para protegernos y evitar ser víctimas de estas estafas tecnológicas.

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