Millonarios marca el paso en el torneo colombiano: victoria contundente frente a Nacional y duelo táctico ante Boyacá Chicó
Triunfo de peso ante el conjunto verdolaga El cuadro de Bogotá demostró de qué está hecho al sacar un resultado importantísimo, derrotando 3-1 a un Atlético Nacional que, a pesar de estar en su cancha, nunca logró acomodarse del todo. Fue un encuentro de mucho roce desde el arranque, con un ritmo que exigió al máximo a ambos planteles. La balanza se inclinó para los visitantes justo antes del descanso cuando Leonardo Castro cobró con frialdad un penal al minuto 42, mandando el balón al fondo de la red y asestando un golpe anímico clave. Nacional intentó responder con llegadas de A. Sarmiento, J. Rengifo Duque y A. Morelos, logrando descontar gracias a una anotación de N. Rodríguez tras un buen pase de J. Campuzano, pero la defensa de Millonarios cerró filas y amarró la victoria hasta el silbatazo final en el minuto 97.
Movimientos de urgencia en el banquillo David Ospina tuvo una noche bastante complicada bajo los tres palos, viendo cómo su línea defensiva, integrada por S. García, W. Tesillo, M. Casco y F. Román, pasaba apuros constantes ante la presión alta del rival. Ante la necesidad de cambiarle la cara al equipo, el cuerpo técnico de Nacional movió sus piezas rápidamente. Apenas al arrancar el complemento, M. Uribe le dejó su lugar a C. Arango buscando mayor peso ofensivo. Las modificaciones continuaron con el ingreso de M. Moreno al 58′, J. Bauza al 70′ sustituyendo a Román, y finalmente D. Asprilla al 87′. Las piernas frescas le dieron chispazos de buen fútbol a los locales, aunque el orden de los embajadores terminó pesando más.
El choque de pizarrón en La Independencia Esta inercia positiva de Millonarios también fue evidente durante su compromiso de la jornada 19 de la Dimayor, cuando visitaron el Estadio La Independencia para medirse al Boyacá Chicó. Aquí lo que presenciamos fue un auténtico duelo de esquemas tácticos. Los dueños de casa saltaron al engramillado con un clásico parado de 4-4-2, buscando manejar los tiempos del partido con hombres como S. Támara, A. Peña y su capitán F. Lozano. Del otro lado, Millonarios no se guardó nada y propuso un 4-3-3 bastante suelto, dándole la responsabilidad del arco a J. Moreno, bien respaldado por S. Vega portando el gafete en la cintura del campo y una zaga conformada por A. Murillo, I. Alba Marín y A. Moreno.
Desgaste físico y cierre frenético El trámite en Tunja se volvió un juego de mucho choque y de transiciones rápidas. R. Caicedo protegió la portería del Boyacá aguantando los embates de una delantera peligrosa conformada por F. Uribe, L. Paredes y N. Arévalo. Conforme el reloj avanzaba en la segunda mitad, el cansancio empezó a pasar factura, obligando a replantear el partido desde la banca. Millonarios fue el primero en reaccionar cerca de la hora de juego, mandando a la cancha a D. Giraldo y J. Hernández por Arévalo y S. Asprilla respectivamente. Ya metidos en el tiempo de reposición, el partido se convirtió en un ir y venir de sustituciones; Boyacá Chicó mandó al campo a A. Aleo y S. Colon al 90+2′ para oxigenar el ataque, casi en el mismo instante en que los bogotanos le daban rodaje a J. David Torres y R. Brochero para asegurar el control de la pelota y congelar las acciones.









